La corrección ética de dos exadministradores del Canal        

Andrea Valero / Periodista  

Recientemente han acaparado titulares dos exadministradores del Canal por sus críticas a la renovación automática, como establece la ley, del primer tramo de 25 años del contrato de concesión a la empresa Panama Ports Company (PPC) para operar por 50 años las terminales de Balboa y Cristóbal.

Sorprende la vehemencia de los cuestionamientos que, de acuerdo a expertos en temas jurídicos y portuarios, carecen en absoluto de fundamento y, a parte de la intencionalidad política, buscan favorecer a competidores directos de la empresa filial del gigante mundial Hutchison Ports, con sede en Hong Kong.

La corrección ética de ambas figuras no tiene donde ampararse porque no pueden borrar la huella dejada por favorecer a familiares durante su gestión al frente de la principal empresa del Estado. Ambos dieron sus explicaciones en su momento, pero las acusaciones fueron contundentes.

En su edición del 3 de enero del 2014, el diario digital Economía tituló: “La ampliación del Canal de Panamá todo quedó en familia”. Y resumió “El exadministrador del Canal, Alberto Alemán Zubieta, dirigió una empresa asociada con Sacyr. Dos primos y un cuñado viven gratis del contrato que él mismo adjudicó”.  El consorcio que se ganó la obra estaba conformado, además de la española Sacyr, por las empresas italianas Impregilo, la belga Jan de Nul y CUSA.

“A mediados de la década de los 90, Alberto Alemán Zubieta abandonó la primera constructora panameña, CUSA. El relevo lo tomó su primo, Rogelio Alemán, quien adquirió las acciones de la empresa que estaban en manos de Alemán Zubieta. Quince años después, el entonces administrador del Canal decide entregar el concurso al grupo de empresas liderado por Sacyr y en el que también participa CUSA. Su primo estaba de enhorabuena”, publicó el diario.

Y sigue la historia. “Otro primo, Jaime Alemán, está al frente de una de las firmas de abogados más importantes del país, Alemán, Cordero, Galindo & Lee (Alcogal), que ofrece asesoría legal al pool panameño liderado por Sacyr”, añadió el diario.

“Alcogal ayudó a montar sociedades fantasmas al exdictador chileno Augusto Pinochet y también fue clave en la red de sociedades pantalla ideada por Cisco Systems para evadir impuestos en Brasil. La hermana del adjudicador Alemán Zubieta también depende económicamente de los negocios de Sacyr en Panamá. El marido de Vicky Alemán, Carlos Cordero, que fue viceministro de Asuntos Exteriores, es socio-fundador de la conocida firma de abogados que asesora a Sacyr en Panamá”, prosiguió Economía.

El diario informó que “en 2009, los competidores de Sacyr se sorprendieron porque, atravesando una delicada situación financiera, la empresa española ofreció el mejor precio para la ampliación del Canal”.

Por otro lado, el diario El Mundo reportó el 9 de julio del 2016 que “el grupo asturiano Astilleros Armón contrató al hijo del jefe de la Autoridad del Canal de Panamá que le adjudicó un supercontrato” 

El artículo se refirió al abogado Jorge Alexander Quijano, hijo de Jorge Luis Quijano, exadministrador del Canal. Añadió que la empresa Astilleros Armón Panamá contrató a Quijano Junior y puso en duda la transparencia en la adjudicación en el 2011 a esa firma de “la compra de 14 remolcadores por valor de 158 millones de dólares”.

“Según los documentos en poder de este diario, Astilleros Armón constituyó el 31 de enero de 2013 su filial en Panamá antes de las primeras entregas de remolcadores. En ella actuó como suscriptor y representante legal el hijo de Quijano”, afirmó El Mundo.

Quijano Junior, según el rotativo, negó en declaraciones a  The New York Times que su contratación como abogado de Astilleros Armón tuviera que ver con la adjudicación del contrato, aseguró que nunca habló con su padre sobre esa situación y que la ACP optó por la mejor oferta, en una licitación en la que participaron otras empresas. La ganadora fue Astilleros Armón.

Tanto el enchufe de Quijano como sus remolcadores son objeto de polémica en Panamá tras la inauguración del Canal. La diputada panameña del Partido Revolucionario Democrático, Zulay Rodríguez, ha llegado a acusar al hijo de Quijano de llevarse 13 millones de dólares en el contrato de los remolcadores, lo que su padre ha negado de plano”, reseñó el diario.

La corrección ética de Alemán Zubieta y Quijano no tiene donde ampararse porque no pueden borrar la huella dejada por favorecer a familiares durante su gestión al frente de la principal empresa del Estado.

Foto: Cortesía del Canal de Panamá

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