Revuelo de ideas y soltura de pensamiento  o la dialéctica de la  necesidad convertida en libertad

 Por Ramiro Guerra /  Abogado y cientista político  

Como te sientes, me preguntaba hoy temprano, mi amada ; me sorprendió como perdido en el limbo; mi rostro lo decía todo. Pero a pesar  de ello, le contesté , como de pasajero en un avión , en pleno vuelo, que no encuentra pista  de aterrizaje.

Me imagino , así piensa la mayoría del país. El país vive una sumatoria de crisis; trágico por decir lo menos; la certeza ha cedido a la incertidumbre. Eso de la objetividad , también  se ha declarado en retirada ante un relativismo, perverso y falsario.     No hay liderazgo de nada; menos capacidad de enmendar por los lados  del poder. Acaso será cierto, que el estado y el poder, no saben de humildad menos de humanismo? Este  escenario, pregunto, a quien sirve y a que molino lleva agua? Los pueblos , no son rebeldes  por naturaleza; reaccionan y desafían el denominado orden de múltiples manera.

Morir  encerrado de hambre y ver a tu familia diciéndote, no hay nada y los niños preguntan, que vamos a comer, ¡Dios santo!   , quien así no se la juega y sale a desafiar a la pandemia. No es irresponsable, es un hombre que juega a ser o no ser. ¿Quien falló y  erró? No fue el pueblo. El Dr . Enrique Mendoza, hasta cierto punto puso los puntos sobre la íes. La estrategia para enfrentar el rebrote llegó a un punto de inflexión; los  resultados mejor prueba de  esta afirmación. Era inevitable llegar a donde nos encontramos hoy, con tanto muertos e contaminados?  Yo creo que no.

Todo lo que estamos observando es producto de la relación  estrategia que no hizo los ajustes y hasta cierto punto estamos como decían nuestro abuelos, andamos como al garete. Me resuena en mis oidos, la cantaleta del Dr. Enrique Lau, repetitivo; estamos preparados y no hay colapso. En hora oportuna esa comisión   de alto nivel para asesorar  al presidente. El presidente tiene que dejar esa postura del yo soy el que mando. Le sugeriría a los doctores, que la transparencia marcará su norte ; todas sus acciones de cara al sol.

Todos los discursos tienen que revaluarse ; no más cuento y verdades a media.   Ahora bien, gotas de optimismos para echar para adelante. Las masas no son como la calificaras un pelafustán, simples turbas; ¡no! cuando reaacionán , traen sacos de verdades.

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